SAN FRANCISCO.- Otra puja por un agente libre de alto perfil terminó en una gran decepción para los Gigantes el lunes, cuando la superestrella Shohei Ohtani concretó de manera oficial el pacto de 10 años y US$700 millones con sus eternos rivales Dodgers.
Se informó que el megacontrato de Ohtani, por mucho el mayor en la historia del deporte norteamericano, incluye “pagos diferidos sin precedentes” con el fin de disminuir el impacto del impuesto del balance competitivo y en la nómina, que el lanzador/bateador sugirió para poderle dar al club de Los Ángeles la flexibilidad que necesita para ser competitivo.
Fue el peor de los casos para San Francisco, que no sólo se quedó sin los servicios de un talento generacional que tanto anhelaba, sino que también vio a los Dodgers agregar a otra estrella a su potente alineación, que ya incluye a ganadores del JMV Mookie Betts y Freddie Freeman.
El presidente de operaciones de béisbol de los Gigantes, Farhan Zaidi, confirmó el martes que su escuadra se reunió con Ohtani y su representante, Nez Balelo, en el Oracle Park el 2 de diciembre, agregando que el club estaba dispuesto a igualar los términos de la oferta de los Dodgers, incluyendo los US$680 millones en pagos diferidos.
“La propuesta que fue presentada era muy similar — posiblemente idéntica — a la que resultó firmado”, reveló Zaidi durante una conferencia vía Zoom con los medios. “Ofrecimos lo que hubiera sido el mayor contrato en la historia de las Mayores. Me imagino que no fuimos el único equipo en hacerlo. Pero desde un principio, queríamos demostrar nuestra agresividad e interés.
“Definitivamente, era un acuerdo poco visto. De alguna manera, comprendíamos cuánto favorecía no sólo al jugador, sino también al equipo. Reitero, fue una variación de nuestra oferta anterior, pero fue algo que podíamos manejar. Inmediatamente, respondimos que era algo que estábamos dispuestos a hacer.
“Para demostrar el nivel de compromiso que el equipo y los dueños tenían para llegar a un acuerdo, cumplimos con cada requisito económico que sus representantes fijaron y los cumplimos rápidamente”.
Pese a sus esfuerzos, los Gigantes sospecharon que Ohtani al final quería permanecer en el Sur de California.
“Pienso que en ciertos puntos, nos sentíamos muy optimistas de nuestras posibilidades”, indicó Zaidi. “En otros momentos, como siempre sucede, tuvimos algunas dudas, simplemente porque sabíamos lo competitivo que era el proceso. Era algo evidente que la ubicación geográfica era importante. Obviamente, no era un factor absoluto debido al grupo de equipos interesados, pero presentíamos que él prefería seguir en el Sur de California y sabíamos que sería una obstáculo para nosotros”.
María Guardado/MLB.com








