BRONX, New York.- La fanaticada de los Astros espera con gran entusiasmo el regreso de Carlos Correa a Houston este lunes, cuando el equipo reciba a los Medias Rojas en el Minute Maid Park.
“Esta es una nueva oportunidad de volver a esta en casa y seguir jugando con mis compañeros de Houston en donde hemos crecido juntos, hemos ganado juntos en la ciudad” dijo Carlos.
Tras concretarse su retorno en la fecha límite de cambios, las redes sociales se llenaron de mensajes de nostalgia y alegría, con aficionados desempolvando camisetas con el número 1 y compartiendo recuerdos de sus años de gloria con la franquicia.
“Estoy loco por ver el recibimiento de la fanática en Houston, todavía no he jugado allá”
Para muchos seguidores, Correa no es solo un ex jugador estelar, sino un símbolo de la era más exitosa del club, y verlo nuevamente con el uniforme naranja y azul despierta sentimientos de orgullo y pertenencia.
“La filosofía sigue siendo la misma, todo el mundo trabaja, uno se preocupa por el que está al lado, todo el mundo trata de mejorar”
Correa, de 30 años y nacido en Ponce, ha manifestado emoción, gratitud y realismo. Siente que ha vuelto “a casa”, destaca lo “surrealista” que resultó la experiencia, valora profundamente esta nueva posición en la antesala y mantiene el objetivo claro: volver a competir por campeonatos con los Astros.
El infielder puertorriqueño –quien jugará en la antesala para Houston,– tuvo que renunciar a una cláusula de no cambio para poder ser traspasado, pero estaba dispuesto a hacerlo con tal de regresar a casa.
«He querido jugar en la antesala durante los últimos dos años, pero no iba a suceder en Minnesota», comentó Correa. «Estábamos esperando que llegara un campocorto y ahora que tengo la oportunidad de jugar en la tercera base, será genial para mí en esta etapa de mi carrera».
En Houston, fue campeón de la Serie Mundial, ganador del Guante de Oro y Novato del Año de la Liga Americana en 2015 con los Astros.








