BRONX, New York.- El comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, dejó abierta la posibilidad de una reestructuración radical del béisbol en caso de que la liga se expanda a 32 equipos. Sus declaraciones llegaron durante el Clásico de Pequeñas Ligas del domingo por la noche entre los Mets y los Marineros, transmitido por ESPN.
Manfred aseguró que la expansión no solo significaría nuevas franquicias, sino también la oportunidad de redibujar el mapa competitivo de la MLB. “En mi opinión, si nos expandimos, nos brinda la oportunidad de realinearnos geográficamente. Creo que les ahorraríamos mucho desgaste a nuestros jugadores en cuanto a viajes. Y pienso que nuestro formato de postemporada sería aún más atractivo”, dijo.
El dirigente considera que un formato por regiones, con equipos agrupados de manera más cercana, ayudaría a reducir los traslados, uno de los principales reclamos de peloteros y entrenadores. Además, abriría la puerta a una postemporada televisivamente más ordenada, con choques definidos entre Este y Oeste que podrían generar mayor interés en cadenas como ESPN o FOX.
El planteamiento, sin embargo, supondría un rompimiento con la tradición. La MLB tendría que dejar atrás a la Liga Nacional, fundada en 1876, y a la Liga Americana, establecida en 1901. Ambas han servido como base para la identidad del béisbol durante casi 150 años, con reglas, estilos de juego y rivalidades que marcaron generaciones.
La última expansión de la liga ocurrió en 1998, cuando se sumaron los Diamondbacks de Arizona y los Rays de Tampa Bay. Desde entonces, la estructura se ha mantenido intacta, aunque en la última década han aumentado los rumores sobre nuevas franquicias en ciudades como Las Vegas, Portland, Nashville o Montreal, todas con interés y respaldo económico para albergar un club.
Manfred cerró señalando que los propietarios de equipos reconocen la oportunidad: “Creo que los dueños se dan cuenta de que hay demanda para las Grandes Ligas en muchas grandes ciudades y que tenemos la posibilidad de hacer algo positivo en ese proceso”. Con esas palabras, reafirmó que la expansión y la realineación ya no son simples especulaciones, sino un tema cada vez más cercano en la agenda del béisbol.








