BRONX, New York.- Los Yankees de Nueva York comienzan este martes una serie de tres juegos en el Bronx ante los Medias Blancas de Chicago con la mira puesta en el liderato de la División Este de la Liga Americana, en medio de una última semana de temporada que promete ser caótica.
Con marca de 88-68, los neoyorquinos solo necesitan una victoria para asegurar oficialmente su boleto a la postemporada. Sin embargo, el objetivo principal va más allá: alcanzar a los Azulejos de Toronto, líderes de la división con dos juegos de ventaja y dueños del criterio de desempate directo. Para lograrlo, el equipo dirigido por Aaron Boone tendría que descontar tres partidos en los seis que restan.
Nueva York, que llega inspirado tras un récord de 19-8 en sus últimos 27 juegos, también pelea por el primer comodín de la Liga Americana, lo que le otorgaría ventaja de local en la serie inaugural de playoffs. Actualmente, tiene tres juegos de margen sobre los Medias Rojas de Boston en esa lucha.
El domingo, los Yankees derrotaron a Baltimore 7-1 con un rally de seis carreras en la décima entrada, impulsado por un grand slam de Ben Rice, quien atraviesa un gran momento ofensivo con promedio de .327 en sus últimos 14 encuentros.
En el montículo, Luis Gil (4-1, 3.33 ERA) abrirá por Nueva York, intentando dejar atrás una salida complicada contra Minnesota. Su rival será Shane Smith (6-8, 4.06 ERA), que viene de permitir seis carreras ante Baltimore en su presentación más reciente.
Los Medias Blancas, con marca de 58-98, necesitan cerrar con fuerza para evitar una tercera campaña consecutiva de 100 derrotas. Tras una breve racha positiva a inicios de septiembre, el club ha caído en picada con récord de 1-8 en sus últimos nueve partidos.
“Cada victoria es preciosa”, reconoció Boone al hablar sobre la presión de la recta final. Rice, por su parte, mantiene la ilusión: “Todavía tenemos la oportunidad de ganar la división. Tenemos algunos juegos importantes por delante”.
Con todo en juego, los Yankees saben que su destino en el Este depende tanto de sus resultados como de lo que haga Toronto, pero la misión inmediata es clara: ganar en casa ante el peor equipo de la Liga Americana y mantener viva la carrera por la cima.








