El receptor de los Mets de Nueva York, Francisco Álvarez, aseguró el viernes que perdió entre ocho y 10 libras durante la temporada muerta tras realizar ajustes importantes en su alimentación.
La información fue reportada por Laura Albanese de Newsday, de cara al inicio de los entrenamientos primaverales.
Álvarez también reveló que trabajó durante el receso con el director de bateo Jeff Albert y que mantendrá la postura de bateo que utilizó en el tramo final de la temporada pasada.
Ese ajuste coincidió con una mejora notable en su producción ofensiva.
El joven venezolano fue enviado brevemente a Triple-A Syracuse en 2025 luego de atravesar dificultades en el plato.
A su regreso a las Grandes Ligas, retomó una postura más cómoda y cerró el año con una línea ofensiva de .276/.360/.561 y ocho jonrones en sus últimos 40 partidos.
Con apenas 24 años, Álvarez es considerado un candidato sólido para dar un paso adelante en 2026.
Los Mets confían en que pueda extender el buen nivel mostrado al cierre de la campaña y consolidarse como pieza clave en la alineación.
En total, Álvarez terminó la temporada 2025 con promedio de .256, OPS de .787, 11 cuadrangulares, 32 carreras impulsadas y 32 anotadas en 76 encuentros.
Su impacto ofensivo fue constante cuando estuvo saludable, pese a un calendario interrumpido.
El receptor se sometió a una cirugía del ligamento colateral cubital del pulgar derecho tras la temporada, además de haber perdido tiempo por una fractura en la mano izquierda.
No obstante, reportó al campamento en plena salud, con la expectativa de ser el cátcher titular y una opción atractiva de recuperación para 2026.








