Francisco Lindor aseguró sentirse optimista tras someterse a una cirugía que puso fin a molestias arrastradas por años.
El campocorto explicó que la decisión se tomó luego de intentar varios tratamientos sin el resultado esperado.
Su meta, dijo, es estar listo para el Día Inaugural con los Mets de Nueva York.
Lindor admitió que la intervención lo dejó fuera del Clásico Mundial, algo que no esperaba.
Reconoció que fue un golpe emocional fuerte, pero entiende que la salud debe ser prioridad.
Ahora, su enfoque está completamente en la rehabilitación y en volver más fuerte.
Aunque no puede estar al cien por ciento en el terreno, Lindor resaltó la importancia de su presencia diaria.
Señaló que compartir con los nuevos jugadores y construir química es clave desde el inicio.
“Estar con los muchachos me hace sentir bien”, afirmó.
El boricua elogió el trabajo de la gerencia durante la temporada muerta.
Destacó a David Stearns y al grupo de operaciones por manejar los cambios con calma y claridad.
“Estoy muy contento con cómo lo hicieron”, dijo al proyectar un mejor 2026.
Sobre el estado del clubhouse, Lindor negó que falte compañerismo.
Aseguró que el grupo se cuida, se exige y empuja en la misma dirección.
“El objetivo es ganar, y todos estamos alineados con eso”, recalcó.
Finalmente, Lindor asumió su rol como líder del equipo.
Aceptó que siempre hay más por hacer, dentro y fuera del terreno, para unir al grupo.
“Se trata de ser mejor jugador y mejor compañero todos los días”, concluyó.








