El derecho Gerrit Cole calificó su proceso de rehabilitación como largo y exigente, pero positivo.
Explicó que, a medida que se acerca al final, comienza a sentir mayor impulso y confianza.
Su enfoque, dijo, ha sido ejecutar cada día y mantenerse presente.
Cole reconoció que lo más difícil ha sido no poder competir. Aseguró que extrañó la rutina de abrir cada cinco días y el desgaste natural del juego. “Perdí el juego”, admitió al describir el reto mental del proceso.
Sobre la posibilidad de lanzar en juegos de la Liga de la Toronja, Cole fue prudente. Indicó que es un tema que seguirá discutiéndose con el cuerpo técnico en los próximos meses. No descartó escenarios, pero evitó fijar fechas concretas.
El as de los Yankees afirmó que la rehabilitación reforzó sus valores profesionales. Dijo haber atacado el proceso con la misma disciplina que su preparación habitual. Ese enfoque, aseguró, le ha dado tranquilidad y confianza.
En lo físico, Cole señaló que se siente mejor de lo que se había sentido en mucho tiempo. Aunque reconoció que las sensaciones son subjetivas, describió su brazo como “diferente”. Aun así, insistió en que el progreso será evaluado paso a paso.
Finalmente, el lanzador explicó que el plan sigue alineado con los tiempos tradicionales de la cirugía Tommy John. Recordó que el objetivo médico se mantiene entre 14 y 18 meses de recuperación. “Estoy haciendo exactamente lo que me dicen”, concluyó, reafirmando su compromiso con el proceso.








