NEW YORK.-Carlos Beltrán reconoció que siente emociones encontradas al recordar su etapa con los Mets de Nueva York, una relación marcada por momentos brillantes y otros más tensos con la fanaticada.
Sin embargo, esa historia quedará sellada para siempre cuando el equipo retire su número 15 y lo induzca al Salón de la Fama de la franquicia el próximo 19 de septiembre. “Realmente significa mucho, aunque a veces siento que fui malinterpretado”, expresó el exjardinero.
Beltrán, quien habló por primera vez tras el anuncio antes de una victoria 4-3 en entradas extras ante Arizona, admitió que su paso por Nueva York no siempre fue sencillo.
“Es dulce, pero también amargo en ocasiones, porque sentí que hacía todo lo posible por conectar con los fanáticos, pero a veces era difícil”, dijo.
“El mensaje que se transmitía sobre mí no siempre me permitía esa conexión, pero esta fue la organización donde más crecí como persona, como jugador y como individuo”.
Actualmente, trabajando como asistente especial del presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, Beltrán asegura que su relación con los aficionados ha mejorado con el tiempo.
Además, su experiencia bajo el intenso escrutinio mediático de Nueva York le ha servido para orientar a jugadores jóvenes.
“Siento que hay que profundizar para ver si un jugador realmente quiere venir a una ciudad como Nueva York”, explicó. “La atención es diferente, y trato de compartir mis experiencias para ayudar”.
Dentro del clubhouse, su presencia sigue siendo influyente. El dirigente Carlos Mendoza destacó el impacto del exjugador en el equipo.
“Lo considero como un hermano. Cada vez que está aquí, impacta a todos”, afirmó. Ese respeto interno contrasta con las dudas que alguna vez rodearon su legado entre los seguidores del equipo.
El retiro de su número llega como una sorpresa incluso para el propio Beltrán, quien lo interpreta como una reivindicación.
“Creo que es una validación del esfuerzo de toda mi carrera”, señaló. “Pasé por muchos altibajos aquí, pero que reconozcan que merezco este honor es algo muy especial”. Tras un año lleno de reconocimientos, incluyendo su futura placa en Cooperstown con gorra de los Mets, Beltrán lo tiene claro:
“Mi identidad como pelotero está aquí”.








