FILADELFIA, Pensilvania — El antesalista dominicano Junior Caminero evitó una lesión de gravedad luego de recibir un pelotazo de 97.6 millas por hora en el dedo meñique izquierdo durante la tercera entrada del Juego de Estrellas del martes por la noche.
Las radiografías realizadas en el Citizens Bank Park descartaron una fractura y los Rays de Tampa Bay informaron que el cañonero está día a día, con expectativas de regresar a la alineación el viernes ante los Medias Rojas de Boston. «En ese momento pensé lo peor, que podía estar roto, pero gracias a Dios todo salió bien. Solo está un poco adolorido», dijo Caminero.
El lanzador de los Cardenales de San Luis, Riley O’Brien, autor del lanzamiento que impactó al dominicano, visitó el clubhouse de la Liga Americana para disculparse personalmente.
«Me sentí terrible. Lo último que uno quiere en un Juego de Estrellas es golpear a alguien y lastimarlo», expresó O’Brien. Caminero restó importancia al incidente y le respondió que «es parte del juego» y que ambos estaban en Filadelfia para disfrutar de la experiencia.
Tras abandonar el encuentro, Caminero fue sustituido por el venezolano Miguel Vargas, quien conectó un cuadrangular en la octava entrada para contribuir a la victoria 4-0 de la Liga Americana sobre la Liga Nacional.
O’Brien, pese al susto, se recuperó del incidente y completó una entrada sin permitir carreras, mientras que jugadores y dirigentes de ambos equipos respiraron aliviados al conocerse el resultado negativo de las radiografías.
La noticia representa un alivio para Tampa Bay, dueño del mejor récord de la Liga Americana con marca de 56-38 y líder de su división.
Caminero, de 23 años, ha sido una de las principales figuras del club al acumular 28 cuadrangulares y un OPS de .927 antes de la pausa del Juego de Estrellas, consolidándose como una de las jóvenes estrellas más prometedoras de las Grandes Ligas.









