NUEVA YORK .— Francisco Lindor reconoció que no ha estado a la altura de las expectativas durante la primera mitad de la temporada y asumió la responsabilidad por el difícil momento que atraviesan los Mets de Nueva York, que llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con marca de 40-57, la segunda peor de la Liga Nacional.
El campocorto dominicano señaló que tanto su desempeño como el del equipo han sido «inaceptables», luego de que un error suyo en la novena entrada del partido del domingo frente a los Medias Rojas de Boston abriera la puerta para que Nueva York desperdiciara una ventaja y terminara perdiendo en entradas extras.
«La pelota me comió. Fui por ella, dio un bote más alto y me golpeó en la palma y la muñeca. Simplemente no hice la jugada. Es inaceptable», declaró Lindor tras el encuentro.
El cuatro veces ganador del Guante de Oro también admitió que no está jugando al nivel que exige su trayectoria. «No estoy jugando al estándar que tengo ni al estándar de la organización. Tengo que mejorar. Es inaceptable», afirmó.
Las lesiones también han condicionado la campaña del torpedero. Una distensión en la pantorrilla lo limitó a apenas 40 partidos antes del receso, en los que bateó para .216, con porcentaje de embasarse de .298, slugging de .373, cinco cuadrangulares y 12 carreras impulsadas.
En defensa acumula cuatro errores y un porcentaje de fildeo de .969, ritmo que lo proyecta a registrar la peor temporada defensiva de su carrera en las Grandes Ligas.
Con los Mets perfilándose como posibles vendedores antes de la fecha límite de cambios del 3 de agosto, han surgido especulaciones sobre el futuro de Lindor. Sin embargo, el propietario Steve Cohen ha reiterado que no contempla desprenderse del campocorto, quien además posee una cláusula que le permite vetar cualquier cambio y tiene cinco años más de contrato.
Pese a la incertidumbre, Lindor aseguró que el objetivo será cerrar la campaña de la mejor manera posible. «Vamos a jugar lo más duro que podamos en la segunda mitad y esperamos terminar en una posición mucho mejor, porque ahora mismo no estamos donde queremos estar», concluyó.








