Mientras la mayoría de los jugadores de los Yankees disfrutó del receso por el Juego de Estrellas, la principal preocupación de la organización estuvo centrada en Aaron Judge, quien se sometió a nuevos estudios de imagen en la costilla derecha para evaluar la evolución de la fractura por estrés que lo mantiene fuera de acción desde hace casi seis semanas.
El club espera que los resultados permitan al dos veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana iniciar ejercicios de la parte superior del cuerpo como parte de su recuperación.
El dirigente Aaron Boone reconoció que el equipo mantiene la expectativa de recibir noticias alentadoras, aunque evitó adelantarse a los resultados. Si las imágenes muestran una recuperación suficiente, Judge podría regresar a finales de agosto.
De lo contrario, su ausencia se prolongaría, aunque tanto Boone como el gerente general Brian Cashman dejaron claro que la organización no acelerará su regreso para evitar una recaída que comprometa el resto de la temporada.
Los Yankees han logrado mantenerse en la pelea pese a las lesiones de varias de sus principales figuras. El club llegó al receso con marca de 54-42, apenas tres juegos detrás de los Rays de Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana, a pesar de haber disputado buena parte de la campaña sin Judge, Giancarlo Stanton, Max Fried, Carlos Rodón y Gerrit Cole.
No obstante, el equipo registró foja de 18-19 desde la lesión de Judge, incluyendo una racha de 11 derrotas en 13 partidos antes de cerrar la primera mitad con cuatro victorias consecutivas.
Nueva York espera fortalecer su plantilla en las próximas semanas con los posibles regresos de Fried y Rodón a la rotación, además de buscar refuerzos antes de la fecha límite de cambios del 3 de agosto.
Sin embargo, el eventual regreso de Judge continúa siendo la prioridad para una organización que considera indispensable recuperar a su principal figura si pretende competir por el campeonato de la Serie Mundial en octubre.








