CLEVELAND, Ohio — Ángel Genao llegó al escenario de las Grandes Ligas con la serenidad de quien esperó su momento y la inspiración de quien sabe que los sueños se construyen con trabajo.
El joven dominicano de los Guardianes de Cleveland tuvo una noche inolvidable al conectar de 5-4, con una carrera impulsada y otra anotada, convirtiéndose en apenas el jugador número 22 en la Era Moderna en conseguir cuatro imparables en su debut de MLB.
“La verdad es que es un sentimiento muy bonito, muchas emociones. Agradecido con Dios por la oportunidad y con los Guardianes del club”, expresó Genao en entrevista para Listín Diario, periódico matutino que se edita en Santo Domingo..
El debutante, quien recibió la oportunidad de ocupar la tercera base ante la ausencia de José Ramírez por lesión, aseguró que toda la gloria de su actuación pertenece a Dios, aunque lamentó que el equipo no pudiera quedarse con la victoria ante los Mets.
“No se pudo salir con la victoria, que es lo más importante, pero agradecido”, dijo el jugador, quien destacó la importancia de compartir terreno con Ramírez.
“Es un pelotero que vengo mucho tiempo mirándolo. De la forma que juega, lo admiro mucho como persona también. Recibir consejos y el apoyo de él durante el juego me ayudó mucho con la confianza”.
Genao, que esta temporada bateó .309 con 10 jonrones, 42 carreras remolcadas y nueve bases robadas en Triple-A en Columbus, explicó que su preparación incluyó el trabajo constante junto a los entrenadores de ligas menores.
“Los coaches me ayudaron mucho con la defensa y con los detallitos pequeños del juego”, comentó el dominicano, quien ahora busca aprovechar la oportunidad recibida en el máximo nivel.
Sobre la posibilidad de regresar a jugar en la pelota invernal dominicana con las Águilas Cibaeñas, fue claro:
“El deseo siempre está. Hay una meta con el equipo y de corazón quiero ir”.








