BRONX, New York.- Amed Rosario, de 29 años y nacido en Santo Domingo, vive un nuevo capítulo en su carrera con los Yankees de Nueva York, equipo al que llegó a mediados de temporada tras un recorrido por seis franquicias de Grandes Ligas.
“Súper agradecido con Aaron Boone, en verdad, siempre ha confiado en mí, siempre me ha dado el break, como uno dice, y en verdad no tengo cómo describir lo agresivo que yo estoy con él”, expresó Rosario, conocido en el mundo del béisbol como Rosie.
El infielder dominicano pertenece a los Tigres del Licey en la Lidom, aunque su presencia en el torneo invernal ha sido limitada en los últimos años por sus compromisos en Grandes Ligas.
Firmó como agente libre con los Nacionales de Washington para la temporada 2025 y jugó principalmente en tercera y segunda base durante los primeros cuatro meses, dejando promedio de .270 con un OPS+ de 109 en 46 partidos.
Su buen desempeño atrajo la atención de los Yankees, que adquirieron sus servicios el 26 de julio a cambio de dos prospectos: el lanzador derecho Clayton Beeter y el jardinero Browm Martínez.
Fue el segundo movimiento en dos días de los Yankees para reforzar su cuadro interior, después de haber sumado al antesalista Ryan McMahon. La llegada de Rosario coincidió con la lesión de Aaron Judge, quien fue colocado en la lista de incapacitados ese mismo día, abriendo un espacio en el roster.
“Contento, tú sabes, agradecido con Dios en verdad, y la clave fue la paciencia. Yo me concentré en ese turno como si fuera mi último turno y dije, busca un pitcheo bueno que tú le puedas hacer daño”, explicó Rosario sobre un momento clave en su debut con el equipo del Bronx.
El dominicano también aprovechó para elogiar a su compañero Cam Schlittler: “Algo que yo admiré de él fue su madurez y lo frío que ese muchacho, como uno dice, se enfrentó a esa situación hoy, tú sabes, demasiado crédito para él”.
En su novena campaña en las Mayores, Rosario ha vestido los uniformes de Mets (4 años), Guardianes (3), Dodgers (2), Rays, Nacionales, Rojos y Yankees, consolidándose como un jugador versátil y confiable.
Con su llegada al Bronx, Amed Rosario se convirtió en uno de los 22 dominicanos que han jugado con Mets y Yankees, un grupo selecto que simboliza el impacto y la presencia constante del talento quisqueyano en la historia del béisbol neoyorquino.








