BOSTON, Massachusetts.- El cerrador cubano Aroldis Chapman, ahora con los Medias Rojas, dijo sentirse feliz y contento en su temporada número 16 en la MLB.
“Con la experiencia que tengo, siempre trato de estar activo y prepararme mentalmente, para estas situaciones y salgo a hacer el trabajo”
Aroldis, nacido en Holguín, 37 años atrás, se siente motivado y en buena forma con los Medias Rojas en 2025. Tras firmar un contrato de un año por $10.75 M en diciembre de 2024, ha estado lanzando con energía y eficacia en la etapa inicial de la temporada.
“Yo firme con Boston, para estar en el bullpen, ya ellos tenían el suyo, los de estaban se lesionaron y me dieron la oportunidad de cerrar de nuevo”
Chapman se siente en casa en Boston, convencido de que puede contribuir mucho este año, tanto cerrando juegos como inyectando confianza al bullpen.
“Mi brazo está saludable y tira bastante duro, solo me cuido, dios me ha dado esa bendición”
Está entusiasmado, exigente consigo mismo, y con el foco puesto en ayudar al equipo a regresar a la postemporada.
“Yo me preparo desde el invierno, en mi casa tengo varios receptores que trabajo con ellos, mi entrenador físico y algunos muchachos de escuelas y universidad que lo hacemos juntos”
El Misil Cubano es un de 217 jugadores han vestido tanto la camiseta de los Yankees de Nueva York como la de los Red Sox de Boston a lo largo de la historia.
Chapman, es el cuarto cubano en hacer, luego de Luis Tiant, Tony Fossas y José Canseco
Aroldis Chapman tiene estadísticas impresionantes como relevista, pero hoy por hoy no cumple con los criterios históricos para el Salón de la Fama.
“No sé si tengo número o no para el salón, no son decisiones mías, yo si estoy orgulloso y contento por lo que podido hacer en el beisbol”
Chapman tiene números destacables como uno de los cerradores dominantes de su época, pero todavía le faltan kilómetros (acumulación de estadísticas, WAR, influencia histórica) para ser considerado para el Salón de la Fama.
Su futuro en Cooperstown dependerá de cómo termine su carrera y de cómo lo evalúen los historiadores y críticos en los próximos años.








