PHOENIX – Los D-backs y los Filis llegaron a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional siendo equipos muy similares. Eran muchas las estadísticas que vinculaban a ambas escuadras. Incluso las preguntas que le hicieron a los protagonistas de los dos lados rondaban esa idea, de dos conjuntos con realidades similares enfrentándose uno al otro.
Bueno, esa brecha se abrió considerablemente en los primeros dos encuentros de la serie, con los Filis desplegando todo su poder para tomar ventaja de 2-0, luego de derrotar a Arizona con un marcador global de 15-3.
Una de las semejanzas estaba en el robo de bases. Filadelfia lideraba ese renglón 8-7 – con los Filis habiendo disputado un partido más. El factor de la velocidad de los D-backs fue un punto de enfoque para Filadelfia desde el inicio de la serie, teniendo en cuenta que venían de robar 166 almohadillas en la temporada regular, para el segundo mejor registro de las Mayores (los Filis se ubicaron en el séptimo puesto con 141).
Los lanzadores lo sabían, y para eso se prepararon Zack Wheeler y en especial Aaron Nola, quien realizó un ajuste en su mecánica recientemente para evitar que los corredores tomaran tanto terreno en las bases, con él en la loma.
“Mira, somos conscientes de que Arizona corre bien”, mencionó el venezolano Ranger Suárez, quien abrirá el Juego 3 por los Filis. “Tienen a chicos muy rápidos, pero nosotros hemos hecho un buen trabajo limitando a los corredores cuando están en base. Mucho crédito a Nola y a Wheeler que han hecho un gran trabajo allá afuera”.
Haya sido por ese motivo, o simplemente por la falta de agresividad de los D-backs, el factor de la velocidad no ha sido un factor en la serie, con los Filis ganando esa batalla 1-0.
Sí, Arizona no ha tenido mucho movimiento en las bases, ante las joyas de Wheeler y Nola, pero en ambos compromisos Corbin Carroll, quien terminó en el segundo lugar de la Liga Nacional con 54 robos en el año, logró embasarse en los primeros turnos de cada partido, y no intentó estafarse la intermedia. Ese es solo un ejemplo.
Lo cierto es que, como mencionó el martes el manager Torey Lovullo, el club no ha estado jugando “béisbol de los Diamondbacks”. Y ciertamente los robos de base son parte integral de ese concepto.
“Estamos conscientes de las mejoras que han hecho [los lanzadores de los Filis] para controlar la velocidad en las bases”, expresó el piloto. “He estado respondiendo muchas preguntas sobre Corbin Carroll, que no se ha movido de la inicial”.
“Lo de ayer fue muy frustrante”, continuó Lovullo. “No estuvimos a la altura de nuestras habilidades. Tenemos que encontrar la manera de voltear esto”.
Otro de los factores que se han inclinado de un solo lado en esta serie son los jonrones. A pesar de que Filadelfia ha mostrado esa identidad durante todo el año – sumaron 220 cuadrangulares en el año (8vos en MLB), mientras que Arizona empalmó 166 (23ros) – los D-backs (14) iniciaron la serie con más vuelacercas que sus rivales de Filadelfia (13) en la postemporada.
¡Hoy la serie se mueve al Chase Field para el Juego 3 de la #NLCS!#Postseason pic.twitter.com/tw51KAZ4dy
— LasMayores (@LasMayores) October 19, 2023
Esa tendencia cambió rápido, con los Filis empalmando seis cañonazos en los primeros dos juegos, por apenas uno de Arizona.
Todo eso ha causado que los D-backs regresen al desierto con la espalda contra la pared, obligados a ganar al menos dos de los próximos tres encuentros para regresar a Filadelfia. Sin embargo, la confianza del club está intacta, motivados en que podrán reaccionar en el momento indicado, tal y como lo hicieron en la recta final de la temporada regular.
“Hemos estado disputando juegos importantes por los últimos 45 días, así que estamos preparados para estas batallas, desde el punto de vista emocional” señaló Lovullo. “Sabemos que un buen momento puede cambiar rápido. Esa es nuestra mentalidad, somos un equipo resiliente y adaptable”.
Esa es la misma mentalidad que tiene el receptor venezolano Gabriel Moreno, quien recibió la noticia el miércoles que es uno de los nominados para el Guante de Oro por la Liga Nacional.
“Los altibajos son parte del juego”, dijo. “Es parte del negocio. Confío en cada uno de mis compañeros, incluyéndome a mí. Creo que podemos obtener mejores resultados. Todo lo que tenemos que hacer es controlar lo que podemos controlar”.
Ricardo Montes de Oca/MLB.com








