QUEENS, New York.- El derecho dominicano Frankie Montás recibió un duro golpe en su carrera este lunes, cuando se confirmó que deberá someterse a una cirugía Tommy John en su codo derecho, procedimiento que se realizará este martes.
La noticia fue adelantada por Jon Heyman del New York Post y luego confirmada por los Mets, quienes esperaban la evaluación médica final tras las molestias que venía arrastrando el lanzador.
La operación implica la reparación completa del ligamento colateral cubital (LCC), un proceso largo que cambiará el panorama inmediato de Montas en las Grandes Ligas.
La recuperación de una cirugía Tommy John suele tomar entre 14 y 18 meses, aunque en algunos casos puede extenderse más dependiendo de las complicaciones.
En el caso de Montas, los reportes apuntan a que estaría fuera de acción hasta, al menos, la temporada 2027, lo que representa una ausencia considerable para un lanzador de 31 años que ya ha lidiado con diversos contratiempos físicos en los últimos años.
Para los Mets, la noticia significa perder a un brazo que habían sumado con la esperanza de fortalecer su rotación.
El paso de Montas por Nueva York terminó siendo breve y accidentado. En siete aperturas y dos apariciones como relevista dejó efectividad de 6.28, con problemas de consistencia y control que lo alejaron de ser el abridor confiable que alguna vez fue en Oakland.
Su bajo rendimiento, combinado con la lesión, ha convertido su fichaje en una inversión frustrante para la organización neoyorquina, que ahora tendrá que replantear sus planes de rotación para lo que resta de la campaña y los años venideros.
Uno de los puntos de mayor interés será la opción de jugador valorada en 17 millones de dólares para la temporada 2026, que Montas seguramente ejercerá.
Con la cirugía y el largo período de recuperación, resulta improbable que el dominicano encuentre un mejor escenario financiero en el mercado.
Para los Mets, esto implica asumir un costo importante en el payroll por un lanzador que no podrá aportar en el terreno en el corto plazo.
La carrera de Montás ha estado marcada por destellos de gran calidad y períodos de frustración por las lesiones.
En su mejor momento con los Atléticos de Oakland mostró la capacidad de ser un abridor sólido en la Liga Americana, pero su historial médico ha pesado demasiado.
Ahora, tras este nuevo golpe, su futuro en las Grandes Ligas dependerá de cómo responda su brazo tras la operación y de la disciplina que mantenga en el proceso de rehabilitación.
Los Mets, mientras tanto, deberán mirar hacia adelante sin poder contar con el aporte del veterano por un largo tiempo.








