QUEENS, New York.-El integrante del cuerpo técnico de los Mets, Guilbert Gómez, calificó como “amargo” el despido del dirigente Carlos Mendoza, aunque reconoció que se trata de una decisión habitual en el béisbol cuando no llegan los resultados esperados.
El equipo atraviesa una temporada por debajo de las expectativas en la División Este de la Liga Nacional.
“Es la realidad del juego… cuando los resultados no están donde tienen que estar, hay movimientos que van a pasar”, expresó Gómez.
El coach aseguró que la noticia cayó “pesada” dentro del clubhouse, debido al vínculo cercano que Mendoza mantenía con jugadores y personal del equipo.
Gómez también reflexionó sobre la responsabilidad colectiva del mal momento del club.
“Uno se siente de una forma u otra que falló, que no pudimos encaminar al equipo a una situación donde esto no fuera una opción”, dijo, al tiempo que insistió en que el grupo debe seguir adelante sin enfocarse en factores externos.
El técnico atribuyó parte de los problemas de la campaña a las lesiones de piezas clave, mencionando la limitada coincidencia en el terreno de jugadores como Francisco Lindor y Juan Soto.
“No es lo que tú quieres, pero eso no es excusa”, afirmó, subrayando que todos los equipos enfrentan situaciones similares.
Otro de los puntos críticos señalados fue la defensa del equipo, que ha acumulado errores en la temporada reciente. “Hay que jugar un béisbol más limpio”, dijo Gómez, quien atribuyó parte de los fallos a la presión acumulada por la mala racha y la necesidad de revertir resultados.
Finalmente, Gómez expresó confianza en el nuevo dirigente Andy Green, a quien describió como un hombre de la organización con conocimiento interno del sistema.
“Es una persona que tiene el compromiso para aceptar esta responsabilidad”, concluyó, mientras los New York Mets intentan recomponerse en el tramo final de la temporada.








