NEW YORK.-La crisis de los Mets se profundizó el domingo con una derrota 2-1 ante los Chicago Cubs en el Wrigley Field de Chicago, extendiendo su racha negativa a 11 juegos, la más larga de la franquicia desde 2002.
El desenlace volvió a ser doloroso: Devin Williams desperdició el salvamento en el noveno inning y Nico Hoerner decidió el encuentro con un elevado de sacrificio en el décimo frente a Craig Kimbrel.
El dirigente Carlos Mendoza reconoció la gravedad del momento. “Once derrotas son muchas, no importa el mes. Nadie va a sentir pena por nosotros. Tenemos que encontrar la forma”, afirmó.
La ofensiva volvió a fallar en momentos clave, bateando apenas de 1-9 con corredores en posición de anotar, reflejo de una alineación que solo produjo 10 carreras en los seis juegos de la gira.
Francisco Lindor asumió parte de la responsabilidad tras dejar escapar oportunidades importantes.
“Tuve turnos para empujar carreras y no lo hice”, dijo el campocorto, quien insistió en que el equipo mantiene la cabeza en alto pese al mal momento.
El único destello ofensivo llegó de MJ Melendez, quien conectó su primer jonrón con los Mets en el quinto inning.
En el montículo, David Peterson destacó con 3.2 entradas en blanco en relevo, pero no fue suficiente para evitar otra derrota en un tramo que, en palabras de Mendoza, “es difícil cuando tienes que jugar perfecto en juegos de una carrera”.








