COOPERSTOWN, New York.- Mariano Rivera ha dicho que volver a Cooperstown “es como volver a casa” y que el ambiente es emocionante y especial porque se rodea de jugadores que admira y respeta profundamente.
“Siempre es especial estar presente cuando otros jugadores son incluidos en el Salón de la Fama, para mi es un privilegio, un placer sobre todos si fueron con compañeros de equipos”
También ha mencionado que disfruta el cariño del público, las caminatas por el pueblo, y las actividades como el Desfile de Leyendas, donde saluda a fanáticos de todo el mundo y sobre todo juega al golf.
“Uno vuelve a ser muchacho con toda esta gente aquí, con todos estos salones de la fama, uno puede reír con ellos, ver los que estaban antes de tu llegar y los que ves que llegan luego de que estás”
Rivera suele compartir con otros latinos como Pedro Martínez, Vladimir Guerrero y David Ortiz, a quienes considera no sólo colegas, sino amigos.
“Todo es que está aquí es porque es bueno, y le dio gracias a Dios por eso y si están aquí fue porque hicieron algo sensacional durante toda su carrera”
Se le ha visto conversando animadamente con leyendas como Derek Jeter, Randy Johnson o Ken Griffey Jr., con quienes compartió época.
“Esto fue algo que nunca pensé, fue una bendición de Dios, pero se goza porque uno se reencuentra con Carew, Tany, sigue siendo un privilegio con todos”
El panameño Rivera, de 55 años, disfruta y valora enormemente estos reencuentros anuales, no solo por lo que representan para la historia del béisbol, sino por la hermandad que se forma entre los miembros del Salón.
“Nunca imaginé estar aquí, si te digo que sí te estoy mintiendo”
Como miembro presente del Salón, Rivera participó en actividades clave como: El Parade of Legends, la Ceremonia de inducción oficial y otras presentaciones relacionadas con la clase de 2025.
En 2019, fue el primer miembro del Salón nombrado por unanimidad y habló con admiración sobre poder representar su país desde una pequeña aldea en Panamá hasta Cooperstown.








