Las recurrentes lesiones en la parte inferior del cuerpo de Luis Robert Jr. durante las últimas dos temporadas le han impedido sostener el nivel que mostró en su campaña de All-Star de 2023 con los White Sox, y los Mets están decididos a que la historia sea diferente.
Un portento físico, el jardinero de 28 años ha superado los 110 juegos disputados solo una vez en sus primeras seis temporadas en las Grandes Ligas. Para los Mets, liberar todo el potencial de Robert comienza con un objetivo claro: mantenerlo saludable y en el terreno.
“Mientras más juegos pueda jugar, más oportunidades tendré de tener éxito”, dijo Robert el martes a través de un intérprete. “Mi meta principal es poder mantenerme en el terreno. Cuando eso suceda, creo que las cosas van a salir como yo quiero”.
Nueva York adquirió a Robert el mes pasado en un canje con los White Sox, enviando a Luisangel Acuña y Truman Pauley a Chicago. El movimiento tomó por sorpresa a Robert, quien ya había comenzado a enviar su equipo al complejo primaveral de los White Sox en Arizona.
Robert tuvo una primera mitad decepcionante la temporada pasada, pero mostró señales de recuperación tras la pausa del Juego de Estrellas. Sin embargo, el impulso se frenó en agosto, cuando ingresó a la lista de lesionados por una distensión en el isquiotibial izquierdo y no volvió a jugar.
En 110 partidos dejó una línea ofensiva de .223/.297/.364, con 14 jonrones, 53 carreras impulsadas y 33 bases robadas.
“Desde que terminó la temporada muerta, el enfoque ha sido fortalecer las áreas donde he tenido la mayoría de las lesiones”, explicó Robert. “Ese sigue siendo el objetivo, asegurarme de que todo esté fuerte y listo para la temporada”.
El currículum de Robert incluye logros importantes: ganó un Guante de Oro en 2020 y un Bate de Plata en 2023, cuando conectó 38 jonrones y registró un OPS de .857.
“Las herramientas están ahí: poder élite, velocidad defensiva”, dijo el dirigente Carlos Mendoza. “Cuando está saludable, como lo vimos en 2023, puede hacer muchas cosas”.
Los Mets no planean apresurarlo. Mendoza indicó que Robert no participará en los primeros partidos de la Liga de la Toronja, mientras trabaja en fortalecer las piernas, aunque sí formará parte de los entrenamientos diarios.
El mismo enfoque se aplica al receptor Francisco Álvarez, quien se recupera de una cirugía en el ligamento del pulgar, y al utility Brett Baty, quien llegó al campamento con rigidez en el isquiotibial.
“Sé que ese es el proceso que ellos manejan”, dijo Robert. “Confío en ellos y en lo que estén haciendo, porque quieren lo mejor para mí”.
En el jardín central, los Mets cuentan con alternativas, incluyendo al principal prospecto de posición Carson Benge y al especialista defensivo Tyrone Taylor. Benge también podría competir por el puesto titular en el jardín derecho.
Robert reconoció un contraste inmediato entre su antiguo entorno y el nuevo.
“Es la cantidad de gente alrededor”, dijo. “Cuando llegas a un equipo como este, las expectativas son ganar. Con esas metas vienen más miradas encima del equipo”.
Sobre cómo reaccionó al canje, Robert admitió que fue una mezcla de emociones.
“Cuando me cambiaron, no puedo explicar exactamente lo que sentí”, dijo. “Estaba emocionado, nervioso. Escuchas mucho sobre Nueva York, lo grande que es, y saber que iba a jugar con tantas estrellas. Sabía que estaba entrando en una etapa diferente de mi carrera”.








