QUEENS, New York.- El dominicano Nasim Núñez brilló en el Citi Field al conectar un jonrón de 374 pies que impulsó dos carreras y guio a los Nacionales de Washington a una victoria 3-2 sobre los Mets de Nueva York el domingo por la tarde.
El batazo fue clave en una serie que se tornó difícil para el conjunto capitalino, pero que terminó con una sonrisa gracias a la ofensiva oportuna y a una defensa impecable.
Núñez, quien se fue de 4-2 en el encuentro, castigó un lanzamiento del zurdo Sean Manaea en la segunda entrada y lo envió más allá de la verja del jardín izquierdo, coronando un rally de tres anotaciones de los Nacionales.
Fue el tercer cuadrangular de la temporada para el infielder, todos conectados en el mes de septiembre tras llegar desde Triple-A Rochester el día primero de este mes.
El despertar de Núñez con el madero ha sido una grata sorpresa para el equipo de Washington. Desde su ascenso, el dominicano suma seis hits en 26 turnos oficiales (.231), con un robo de base y siete carreras impulsadas.
Su aporte ofensivo ha llegado en momentos clave y este partido ante los Mets no fue la excepción, pues su batazo terminó marcando la diferencia en el marcador.
Los Nacionales también contaron con el respaldo defensivo de Jacob Young, quien realizó dos jugadas espectaculares en el jardín central.
En la quinta entrada, el patrullero hizo una atrapada poco convencional al perder la pelota contra la pared y luego, tambaleándose, patearla al aire para engarzarla en un segundo intento. Una acción que dejó boquiabiertos a fanáticos y compañeros.
Young no se conformó con eso, y en la novena entrada protagonizó la jugada del partido al robarle un jonrón a Francisco Álvarez con un salto perfecto sobre la barda del jardín central izquierdo. Esa atrapada mantuvo la mínima ventaja de los Nacionales y aseguró la victoria, siendo aplaudido incluso por aficionados rivales en reconocimiento a su esfuerzo.
Por los Mets, Francisco Lindor acercó a su equipo con un cuadrangular solitario en la sexta entrada, pero la ofensiva neoyorquina no pudo capitalizar otras oportunidades.
Mitchell Parker, en su primera actuación como relevista en Grandes Ligas tras 59 aperturas, trabajó 3 2/3 entradas para apuntarse el salvamento y contener cualquier amenaza local.
La derrota dejó a los Mets en una situación complicada en la carrera por el comodín de la Liga Nacional.
Han perdido 11 de sus últimos 15 partidos y ahora están empatados con los Rojos de Cincinnati, quienes poseen el criterio de desempate tras vencer a los Cachorros.
La presión sobre el conjunto neoyorquino crece, a pesar de haber registrado la mejor asistencia en la historia del Citi Field con más de tres millones de fanáticos en la temporada.
Washington, por su parte, celebró su segunda serie ganada ante los Mets en un mes y se prepara para continuar su última gira de la campaña.
El zurdo MacKenzie Gore abrirá este lunes contra Chris Sale y los Bravos en Atlanta, mientras que Nueva York descansará antes de visitar a los Cachorros en Wrigley Field, con David Peterson en la lomita.








