QUEENS, New York. -El campocorto dominicano Elly De La Cruz expresó confianza en las posibilidades de los Rojos de Cincinnati dentro de una competitiva División Central de la Liga Nacional, destacando la unidad del equipo a pesar de las lesiones que han afectado al plantel durante la temporada.
“Jugando unidos siempre y tenemos un buen equipo. En verdad podemos competir. Hay un par de lesiones, pero ellos vuelven y estamos positivos”, declaró De La Cruz en una entrevista concedida para el periódico Listín Diario.
El jugador de 24 años señaló que la clave de su desarrollo continúa siendo la capacidad de adaptarse constantemente.
“Siempre hay que hacer ajustes, esto es un juego de ajustes. Siempre hay algo en que mejorar y uno busca los fallos y trata de ajustar. En verdad lo que se quiere es mantenerse saludable”, afirmó.
De La Cruz, quien viene de temporadas en las que acumuló cerca de 700 apariciones al bate, explicó que la preparación física es fundamental para soportar la carga de trabajo de una campaña completa.
“La mente está preparada desde chamaquito; lo que hay que preparar es el cuerpo, trabajando en las temporadas muertas, dándole duro al gimnasio y poniendo el cuerpo ready”, comentó.
Al evaluar sus expectativas ofensivas para este año, el dominicano aseguró que aspira a superar lo realizado anteriormente.
“Hasta más, nosotros podemos ser más de ahí; lo que hay que hacer es mantenerse saludable”, dijo. Sobre la exigente División Central, donde todos los equipos se mantienen por encima de .500, añadió:
“Nadie dijo que va a ser fácil. Es una división ganadora, pero lo que hay que hacer es mantenerse jugando y positivo todos los días, porque cualquier cosa puede pasar”.
Elly,de 24 años y nacido en Sabana Grande de Boyá se mantiene como una de las principales figuras ofensivas de los Rojos de Cincinnati.
En 47 juegos disputados, batea para promedio de .284, con 57 imparables, 12 cuadrangulares, 37 carreras anotadas, 37 impulsadas y nueve bases robadas.
Además, presenta una línea ofensiva de .349 de porcentaje de embasarse y .518 de slugging, cifras que lo colocan entre los bateadores más productivos de la División Central de la Liga Nacional.
Su combinación de poder y velocidad continúa siendo una de las más peligrosas de las Grandes Ligas, después de convertirse en abril en el primer jugador desde 1900 en registrar al menos 10 jonrones y ocho bases robadas antes de concluir ese mes.
Su producción ofensiva ha sido clave para mantener a los Rojos en la pelea dentro de una de las divisiones más competitivas del béisbol








