NUEVA YORK — Aaron Judge parece haber llegado al último obstáculo antes de volver a vestir el uniforme de los Yankees.
El poderoso bateador enfrentó pitcheo en vivo el lunes en el Bronx, durante el día libre de Nueva York, en una prueba que podría determinar si está listo para regresar este martes frente a los Rockies de Colorado.
Judge no juega desde el 31 de mayo, cuando sufrió una fractura en una costilla. Después de más de tres meses de rehabilitación, el capitán de los Yankees ha optado por no realizar una asignación en las ligas menores, una decisión que obliga al club a manejar su regreso directamente en las Grandes Ligas.
El manager Aaron Boone, fiel a su estilo, evitó comprometerse con una fecha. “No lo sé”, respondió con una sonrisa cuando fue consultado el domingo en San Diego. “Ya veremos”.
Si Judge recibe el visto bueno, su regreso será gradual. Boone contempla utilizarlo durante cinco, seis o siete entradas y darle descanso posteriormente. En caso de disputar un partido completo, el plan sería que descanse al día siguiente mientras recupera ritmo y resistencia.
La urgencia es evidente. A falta de 19 partidos, los Yankees están cuatro juegos detrás de los Rays de Tampa Bay en la lucha por la División Este de la Liga Americana.
El calendario, sin embargo, ofrece una ventana favorable: Colorado es el peor equipo de la Liga Nacional y permitirá que Judge recupere sensaciones sin que el club tenga que exponerlo inmediatamente a una carga máxima.
La meta va más allá de su regreso. Nueva York quiere tener a su capitán completamente preparado para el tramo decisivo, y una posible serie contra los Mets este fin de semana en el Bronx podría convertirse en el escenario ideal para aumentar progresivamente su participación.








