QUEENS, New York — Lee Mazzilli y Bobby Valentine, amigos de toda la vida, excompañeros de equipo y antiguos compañeros de habitación, fueron exaltados el sábado al Salón de la Fama de los Mets de Nueva York durante una ceremonia celebrada antes del partido frente a los Marlins de Miami.
Mazzilli, nacido en Brooklyn y seleccionado por los Mets en la primera ronda del draft de 1973, recordó con emoción sus años como una de las principales figuras del equipo durante la difícil etapa posterior a la salida de Tom Seaver.
El exjardinero bateó para .277 con 53 cuadrangulares, 262 carreras impulsadas y 117 bases robadas entre 1977 y 1980, además de convertirse en el primer jugador de los Mets en conectar un jonrón en un Juego de Estrellas, durante la edición de 1979.
“Los años difíciles de la década de 1970 fueron especiales para mí”, expresó Mazzilli, de 71 años. “Nací y crecí aquí. Jugar en tu propio patio trasero significaba mucho”. Años más tarde, formó parte del equipo campeón de la Serie Mundial de 1986 como jardinero suplente.
Valentine, de 76 años y oriundo de Stamford, Connecticut, llegó a los Mets en 1977 y disputó 111 encuentros con la organización como jugador.
Sin embargo, su mayor huella la dejó como dirigente entre 1996 y 2002, período en el que condujo al club a apariciones consecutivas en la postemporada en 1999 y 2000, además de una participación en la Serie Mundial de 2000 frente a los Yankees.
“Poder llegar a los playoffs y encender esta ciudad fue una gran fortuna”, afirmó Valentine.
La organización también rindió homenaje al fallecido fotógrafo del equipo Marc Levine, quien murió en julio de 2024. Levine recibió de manera póstuma el Premio al Logro del Salón de la Fama de los Mets, mientras que su viuda Stephanie y su hija Samantha recibieron un mosaico compuesto por imágenes captadas por él a lo largo de su destacada trayectoria junto a la franquicia.








